Corriendo en la naturaleza (1): Adaptación al calor
3 min lectura. 21 de junio de 2026 [Personal] #Deporte #Salud #Corriendo en la naturalezaSi seguís el blog desde hace tiempo recordaréis aquella entrada de hace 9 meses en la que describía Mi momento feliz de la semana. No he parado de acudir a la cita regularmente cada semana, a menos que hubiera causas de fuerza mayor que me lo impidieran. Y ayer tuve otra sesión en la naturaleza, como iba tocando. Muy disfrutable en general si no fuera por el calor.
Estamos en una época del año en la que empieza a apretar el sol. En Barcelona hace sol todo el año, y junio no iba a ser una excepción. Con todo esto, toca ir adaptándose a lo que nos va a esperar durante los próximos 3 meses: mucho calor, bastante humedad e, irónicamente, rutas con poca o nula capacidad de reponer agua.

Ayer fue uno de esos días. Tocó una salida de subir y bajar cuestas en el monte que se alargó más allá de las 3 horas en un terreno que llevo explorando ya unas semanas y que, por desgracia, tiene zonas que son un horno. Paisaje al descubierto, cuestas con bastante pendiente, poca humedad (al menos algo bueno en este contexto) pero absolutamente nada de agua para rellenar. Y cuando aprieta ahí el sol, lo de "correr por el monte" se convierte más en "andar lo que puedas y buscar alguna sombra cada pocos minutos para bajar la temperatura".
Así pues, se añade un componente estratégico más que es la gestión de la pérdida de agua y sales minerales bajo un sol abrasador, aparte de la clásica gestión de la energía inherente a cualquier deporte.

Esta adaptación al calor se va haciendo paulatinamente al exponerse de manera segura (cubrirse la cabeza y ponerse protección solar no es negociable) y con ello nos vamos volviendo cada vez más resistentes, y vamos tolerando mejor altas temperaturas, necesitando menos agua para mantener una temperatura corporal que no se dispare.
También tiene una ventaja competitiva de cara a carreras, que es aguantar mejor estas condiciones desfavorables y, una vez entrados en el otoño, el rendimiento es visiblemente mejor en temperaturas más bajas.
Pero sin irnos tan lejos en el calendario, la semana que viene haré una escapada a los Pirineos para hacer algunas rutas, a veces andando, otras corriendo. Y aunque no se esperan unas temperaturas extremas, ir preparados para el calor será de gran ayuda.

Espero poder contaros la experiencia en unos días, amenizando el artículo correspondiente con algunas bonitas fotos. Que tengáis una buena semana, ¡y no olvidéis hidrataros correctamente!
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